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Con horarios definidos entre las 5:00 a. m. y la 1:00 p. m.
Daniel Serna Hernández, recorrió 32 kilómetros dominando un balón de fútbol sin dejarlo caer ni una sola vez, estableciendo un nuevo récord mundial de resistencia en fútbol endurance.
El reto contó con el acompañamiento del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) y la Alcaldía de Bogotá, que dispusieron la ciclovía y su equipo de guardianes durante todo el recorrido.
Bogotá D. C., 31 de marzo de 2026.- No fue una mañana cualquiera en la ciclovía bogotana. Durante más de siete horas, la ciudad contuvo el aliento mientras un joven de 25 años, bajo la lluvia y con el desgaste acumulado en cada músculo, se aferraba a una convicción: la pelota no iba a tocar el suelo.
Daniel creció en Barrios Unidos persiguiendo un balón y un sueño: ser futbolista profesional. Ese anhelo lo llevó a cinco países, hasta que en México una luxación de hombro frenó su camino. En ese mismo periodo, la muerte de su padre marcó un quiebre definitivo. Regresó a Bogotá y trabajó como mesero. Pero los sueños, cuando son genuinos, no desaparecen: se transforman.
Así nació La pelota nunca cae, una filosofía de vida y el punto de partida del endurance fútbol, disciplina en la que Daniel volcó su propósito. Antes de este intento, ya había dado señales de su determinación: descendió la Torre Colpatria haciendo dominadas con el balón, bajó la Piedra de El Peñol en Antioquia y superó los 1.600 escalones de Monserrate sin perder el control. Esta vez, sin embargo, buscaba validar su hazaña ante el mundo.
El reto fue tan exigente como implacable: más de 90 kilómetros de preparación, tres calambres durante el recorrido, lluvia inesperada y obstáculos en el camino. “En el intento nos pasó de todo: sufrí tres calambres, nos llovió y hasta un perro se atravesó. Pensé que ahí terminaba todo. Pero el cuerpo me pedía parar y yo le respondía que no. Teníamos que cumplir esa promesa”, relató, aún con la adrenalina en el cuerpo. Y no se detuvo. La pelota no cayó.
El IDRD acompañó este hito desde el inicio, poniendo a disposición la ciclovía como escenario de ciudad, un espacio donde el deporte se encuentra con la ciudadanía y los sueños se miden en kilómetros.
“Lo que hizo Daniel refleja lo que representa Bogotá: una ciudad que cree en los sueños grandes. Este es récord, es una viva demostración de resiliencia, disciplina y pasión. Nos sentimos orgullosos de haber acompañado este momento histórico”, afirmó el director del IDRD, Daniel García Cañón.
Al completar los 32 kilómetros, con la ciudad como testigo, Daniel Serna Hernández no solo quedó a la espera de la validación oficial del récord. También reafirmó una certeza que Bogotá reconoce como propia: que cuando hay convicción, la pelota nunca cae.
OFICINA ASESORA DE COMUNICACIONES – BOLETÍN 735
Con horarios definidos entre las 5:00 a. m. y la 1:00 p. m.